viernes, 25 de noviembre de 2011

10 tácticas infalibles para fortalecer tus relaciones de pareja


Tu relación se convirtió en un mar de conflictos donde todo es motivo para empeorar las cosas. Ya estás cansada de escuchar consejos que parecen no funcionar, y tras del hecho, tu relación con los demás tampoco parece tener un mejor panorama. Calma: debes tomar las riendas de tu vida social. Es más sencillo de lo que crees.

Si no es el trabajo, es la economía. Si no es el bolsillo, es tu estado de ánimo de hoy. Si no es tu actitud, es la de los demás. Quieres ser centrada, decidida, comprometida y paciente, pero una sola pelea con tu pareja puede cambiar tu chip y transformarte en el ogro que tanto odias. Y el círculo vicioso continúa…

No es una frase de un libro de auto superación, pero sí un objetivo que debes mentalizarte para no convertir tu relación sentimental en una película de terror: todo está en la mente. Cambia tu actitud y confía en tí misma. Sobre el papel parece fácil, pero en el desacuerdo, aunque no lo creas, está el detalle.  ¿Cómo lograr ese equilibrio? 

1.    Aprende a escuchar: Ni estando en la mitad de un concierto puedes escaparte de este requerimiento, crucial para entenderse mutuamente. No nos referimos a quedarse en silencio mirando fijamente su nariz. Escúchalo mientras cenan, en el teléfono, en la cama o camino a casa. Conviértete en su gran oyente. No hay conversación mecánica, solo malentendida. Si crees que tu atención no está puesta al 100%, pídele que hablen en otro momento, pero hazlo.

2.    Sé curiosa: Esto demuestra interés y genera curiosidad de las otras personas por tí. Una charla será más amena si siempre hay algo nuevo por descubrir o si se re-descubre lo que ya se sabía. Tu instinto de perro sabueso te hará conocer cosas que no te imaginabas. Tu pareja se abrirá a tí de alguna u otra forma, y eso hace más fuerte el lazo de la confianza. Deja de lado las preguntas obvias, sé su amiga exploradora ¿Qué valora en la vida? ¿Cuáles son sus metas actuales? ¿Qué quiere hacer con su vida? ¿Qué le preocupa del futuro? 

3.    Guarda sus confidencias como una tumba: Lo que te confían, guárdatelo para tí. No es nada agradable que todas tus amigas sepan si es bueno o no en la cama, si tu suegra lo regaña al día siguiente de la pelea, o si tus papás le hacen bromas con lo que él te contó la semana pasada. No deben vigilarse mutuamente si contaron sus secretos o no. Sé digna de confianza, tú también lo esperas de él. 

4.    Notas de agradecimientos: Escribe en un papel las cualidades de tu pareja, sus detalles especiales, sus grandes virtudes, todo aquello que solo él sabe hacer bien. Esas pequeñas referencias hacen sentirte segura que elegiste bien al hombre con el que pasas tus días. No te fijes en los defectos del presente, retrocede el video y confirma por qué estás a su lado. De hecho, esto también es un motivador para que se despierte el deseo hacia él.
   
5.    Como la primera vez: Indaga más allá de lo evidente y averigua cómo le gusta que le demuestres lo que sientes. Crees conocerlo a la perfección, pero como ser humano y más aún en una relación de pareja, siempre buscamos más formas de que nos conquisten y nos hagan sentir bien. Cambia el “¿Qué querrá ahora?”, por el “¿Cómo quieres que te quiera, amorsito?”. Sé amable, honesta, cariñosa, préstale atención y encuentren una armonía  entre lo que los dos desean obtener y hacer. ¿Recuerdas los primeros meses de la relación, cómo te esforzabas por tener actitudes especiales hacia él? Eso siempre debe mantenerse de manera recíproca. Si eres tú la del primer paso, no te hace peor persona. 

6.    Busquen tiempo a solas: Un espacio real, para compartir más allá de las salidas a cine, la noche de sexo que ahora se convirtió en requisito o en el almuerzo de todos los días. Es necesario un tiempo en el que se demuestren su cariño, hablen de sus cosas buenas y recuerden por qué están juntos. Con la rutina y las obligaciones, quizás es difícil encontrar esos momentos especiales, pero dentro de las mismas formalidades y la cotidianidad, pueden dar en el blanco y dialogar de lo que hace tanto no hablan, agradecer las cosas que a veces se dan por sentadas y hacer planes a futuro.

7.    Intereses comunes para resolver conflictos: El desacuerdo es la madre de todos los problemas. ¿Qué pasa por la mente de él cuando se llevan la contraria y nunca hay un punto en común? Escúchalo, entiende qué es lo que no le gusta y encontrarás que varias de sus reflexiones coinciden con las tuyas. Antes de gritar y refutar un irrevocable “No”, pregunta por qué, qué quiere, qué espera y ante todo, por qué es tan importante para él. Escarbando bien, hallarán una finalidad conjunta, un problema y una solución unánimes. 

8.    Contrato firmado: reafirma el compromiso de cambio y lealtad con un acuerdo físico: firmen un papel, lleven consigo un objeto que represente esa promesa o encuentren algo simbólico que les recuerde el deber pactado. 

9.    “Me gusta y no me gusta”: haz una lista de todo aquello que te molesta, y no solo de tu pareja, sino de tí misma, de tu ámbito laboral, de tu vida profesional, de tus relaciones con amigos y familia, de tu físico, etc. Escribe otro listado de aquello que te motiva, que te pone feliz y que te anima hacer las cosas. Lo que te impulsa te da más energías a cambiar aquello que estaba mal en tu vida. Poco a poco descubrirás que es cuestión de actitud, de retarte y de cambiar la visión todo aquello que te indispone. Será mucho más fácil si te motivas  y valoras todo lo que te engrandece como persona. Sabes que lo tienes. 

10.    La verdad o te atreves: contesta con sinceridad todo aquello que tu pareja te atreve a preguntarte. Si buscas la honestidad por parte de él, tú tienes que responder con la misma actitud. Desde temas de finanzas hasta las incomodidades de la relación, todo debe ser 100% fiable, espontáneo y abierto.


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